Un Malbec joven para tener siempre a mano.
Honesto, confiable y sin vueltas.
Mal Aprendido nace desde el hacer. Desde probar, equivocarse, ajustar y seguir. Sin buscar atajos ni discursos armados.
Es un Malbec joven, directo y honesto, que no pretende ser algo que no es. Se construye desde la experiencia, el tiempo y la convicción de que las cosas se aprenden andando.
Mal Aprendido acompaña lo cotidiano sin hacerse notar de más. Es un vino para tener cerca, volver a abrir y reconocer. De esos que no necesitan explicación, porque se entienden solos.